Testimonios

Antonio

Asociado 42 años 18 meses en la asociación

“Hoy hace 2 años de la ultima vez que me jugue todo lo que tenia, 2 años de la ultima vez que me acoste esperando despertarme y que todo hubiera sido un sueño, de la ultima vez que busque en mi lista de contactos a quien podia pedir dinero sin tener que dar muchas explicaciones. Al final, como no tenia dinero para comer, ni para volver a mi casa, llame a mi hermano con la esperanza de que se creyera un vez mas una de mis mentiras; pero gracias a dios no lo hizo.Despues de un rato contandole alguna pelicula me dijo: ¡¡hasta aqui!!, ¿no te das cuenta de que tienes un problema y que no puedes seguir asi? En ese momento me derrumbe,empece a llorar , era el momento de ponerle fin. Tenia una sensacion muy extraña, de tristeza, porque me di cuenta de que habia llegado demasiado lejos. De miedo, porque ahora tendria que contar todo lo que habia hecho,como estaba viviendo en una mentira desde hacia años y los limites que habia sobrepasado.No sabia explicar como empece y como llegue a donde estaba. Y tambien de nostalgia, porque no queria dejar de jugar, solo queria poder jugar con un control, como otra gente, poder disfrutar del juego. El primer mes tenia tal susto encima, que no me acordaba del juego, pensaba que ya habia aprendido la leccion, pero eso ya lo habia pensado muchisimas veces y siempre volvia a jugar. Me dieron el telefono de una asociacion, apal, concerte una cita y fui con un amigo a una acogida. A los 10 minutos de estar alli me dijeron algo que yo ya sabia, pero que era dificil aceptar: tienes una enfermedad, LUDOPATIA. Se puede tratar, pero es para toda la vida, eso no entraba en mis planes,¿para toda la vida? Me dieron unas pautas y me dijeron: si haces esto, es muy dificil que vuelvas a jugar. Igual que una dieta, si la sigues a rajatabla adelgazas, pero no es facil, es un camino duro y largo. Empece la terapia de grupo y terapia individual con una psicologa que me asignaron. El primer dia estaba como un flan; me imaginaba que seria todo gente muy distinta a mi, gente mayor, sin lazos familiares, gente que habia caido en el juego porque no tenian nadie cerca,¿ pero yo?, yo no iba a ser como ellos. Cuando empece a escuchar a mis compañeros, sus historias, que casi todos iban acompañados de familiares o amigos y que tenian una vida normal, me di cuenta que esto no entiende de clases sociales ni de edad, que la gente se equivoca muchisimo cuando dice que la ludopatia es un “vicio” .Es una ENFERMEDAD, y solo se puede parar con ayuda. Me consolaba mucho hablar con gente que habia pasado por lo mismo que yo, gente que no te mira raro cuando le dices que no podias parar de jugar, aunque lo intentaras, que el impulso del juego era muchisimo mas fuerte que tu y que te hubieras jugado hasta la vida de los tuyos. A los 2 meses se lo conte a mis padres, un palo terrible, pero necesario para mi rehabilitacion, a partir de ahi todo fue mas facil. La unica manera de salir de esto es contar absolutamente toda la verdad. Poco a poco se lo fui contando a todos mis amigos, algunos familiares y compañeros de trabajo, mi circulo cercano, sobre todo para evitar que en algun momento de debilidad pudiera pedirles dinero para jugar. Su reaccion fue positiva en el 100% de los casos, si necesitas algo cuenta con nosotros. Hoy, despues de 2 años duros, me han dado el alta psicologica. No estoy curado, estoy rehabilitado. He aprendido a vivir con mi enfermedad, a controlar esos impulsos que antes se apoderaban de mi. El juego no lo he olvidado, esta muy presente en mi vida a modo de alerta, porque a dia de hoy nos lo meten por los ojos en radio y tv, pero de esto ya escribire otro dia. En estos 2 años no solamente he dejado de jugar, eso no ha sido lo mas dificil. He aprendido a vivir sin mentir, sin tener miedo. He aprendido a valorarme, a darme cuenta de que valgo mucho y que hay mucha gente que me quiere. A vivir sin enfadarme, sin preocuparme por cosas que realmente no valen la pena, o cosas que no dependen de mi. Y tambien he aprendido que pedir ayuda es bueno, que no hay que esperar a que alguien te pregunte o se de cuenta. Ahora valoro todo lo que tengo y hago, por pequeño que sea. Y bueno, ahora toca acordarse de toda la gente que me ha ayudado y sigue haciendolo, que me preguntan que tal estoy, que no les cuesta preguntame por mi enfermedad. A mis padres, que han hecho todo lo que estaba en su mano. A mi hermano, por decirme basta y ayudarme a dar ese primer paso tan dificil. A mis amigos , que nunca me han dejado de lado, y en especial a “uno”, que junto a mi hermano me ayudo a ponerle fin a esta pesadilla. Y como no a la gente de apal, psicologas y compañeros que te guian y ayudan en todo el proceso. Por ultimo, escribo esto para poder ayudar a otra gente, que esta en la situacion que yo estaba hace 2 años, que den un paso al frente, que cojan el telefono y llamen pidiendo ayuda. Es duro pero merece muchisimo la pena. Mucho animo a todos.”